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Una chica hizo una broma a un delivery

octubre 2, 2020

Evidentemente hay muchas personas que les gusta ir por la calle llamando la atención para conseguir algo en particular, sin saber que las reacciones muchas veces no son como éstas esperan. Otros, buscan cualquier motivo para jugarle una broma a una persona y se ofenden cuando no recibimos la respuesta que querían. En consecuencia, debemos intentar ser precavidos o discretos a la hora de interactuar con personas que no conocemos o podríamos llevarnos una sorpresa, tal como le sucedió a Rebecca Freitez, una mujer muy joven y cuidada. Tenía un cuerpo envidiable por cualquier otra mujer, después de todo era la administradora de una cadena de gimnasios y le encantaba ejercitarse y superarse cada día.

Rebecca era muy atrevida de vez en cuando y, lo peor es que le gustaba llamar la atención de las personas pero, todo tenía un propósito: grabar vídeos con cámara escondida en las redes sociales para hacerse viral por su contenido. Así que siempre que iba a hacer cualquier locura, había alguien grabando en su apartamento o cualquier parte adonde iban.

Ésta vez, Freitez tuvo la idea de realizar un pedido a domicilio y jugarle una broma al repartidor. Para ello, decidió colocarse un atuendo bastante atrevido y ajustado para llamar su atención y ver cómo éste reaccionaba. Su amigo, quien estaba filmando en su apartamento en ese momento, llamó a una pizzeria cercana y completó su orden.

Al cabo de 15 minutos el repartidor ya estaba en la puerta del apartamento. Al escuchar el timbre, Rebecca le hizo una señal a su amigo para comenzar a filmar, momento en el que abrió la puerta para recibir su pedido. En ese momento, el trabajador reaccionó muy apenado y desconcertado al ver a ésta mujer, mientras que ésta le pedía su opinión al respecto.

Luego de unos minutos, el responsable del delivery le había comentado que estaba muy sorprendido de lo que estaba sucediendo, además de que aquella mujer lo había invitado a pasar y tomarse unos tragos. Desde luego, todo comenzó a salirse de control y éste sujeto estaba teniendo un mal comportamiento hacia Rebecca, momento en el que ésta, junto a su amigo, le explicaron que todo había sido una broma.

El repartidor se mostró muy molesto y se retiró del apartamento. Por suerte, la situación no pasó a mayores. Desde ese momento Rebecca comenzó a ser más consciente de sus actos y ser más cuidadosa al realizar aquellas bromas.